1. Trayectos cortos: identifica cuáles podrías sustituir. 2. Conexiones: puede facilitar llegar a una estación si el uso, el transporte y el estacionamiento están permitidos.
3. Espacio: compara las medidas reales, también plegado, con tu casa y trabajo. 4. Gastos: suma carga, mantenimiento, recambios y seguro aplicable al precio de compra.
5. Rutina: piensa si puedes cargarlo, guardarlo y usarlo con frecuencia. Ninguna ventaja es automática: depende del modelo, de las normas y de tu recorrido. Repasa una semana normal antes de comprar, incluidos lluvia y días sin acceso a un enchufe adecuado.
Qué comprobar antes de usarlo en España
Comprueba la categoría y la documentación de la versión concreta antes de pensar en el trayecto diario. En España, la inscripción o certificación de un VMP corresponde a un modelo determinado; el nombre comercial o un modo lento no bastan. Las bicicletas eléctricas tienen su propia clasificación. Consulta los requisitos aplicables y las normas de tu municipio.